Todos los principios son inciertos. Con esta incertidumbre hoy empiezo este blog, también con ilusión y ganas.

No pretendo adoctrinar, como mucho crear un espacio en el que compartir ciertas reflexiones sencillas. Algunas de estas reflexiones vendrán de los destellos de mis sesiones con algún paciente, otras de mis lecturas y otras de mi experiencia más personal.

No pretendo adoctrinar. Considero que a la figura del psicólogo se le conceden demasiadas bondades. En ocasiones he llegado a sentir el clamor popular que  espera del psicólogo la verdad suprema, la respuesta correcta (rápida y fácil, por descontado) allí donde otros ya sólo ven confusión y sufrimiento (algún día profundizaré en ésto).

No pretendo adoctrinar. Soy psicóloga, también mujer, madre, hija, pareja, amiga, hermana,… Con mi propia historia y mis propios fracasos. Todo ello al servicio de esta profesión tan ardua como enriquecedora. No sé si ella me eligió a mí o yo a ella. Honestamente, sí lo sé… Tengo que agradecerte que lo hicieras, probablemente no sabría hacer otra cosa.

No pretendo adoctrinar. Sólo espero que me acompañéis en este viaje.

Empezamos!